En qué consistió el acuerdo
El 21 de septiembre de 2017, Google y HTC anunciaron un acuerdo: Google pagaba 1100 millones de dólares en efectivo, incorporaba a unos 2000 empleados de HTC (principalmente el equipo que trabajaba en el Pixel y el Pixel XL, «Powered by HTC») y obtenía una licencia no exclusiva sobre las patentes de HTC. El acuerdo se cerró el 30 de enero de 2018. HTC conservó la marca, la fábrica, el resto del equipo de smartphones y VIVE.
Antecedentes
- HTC fabricó el Nexus One (2010), la Nexus 9 (2014) y los primeros Pixel/Pixel XL (2016).
- En 2017, el negocio de smartphones de HTC llevaba varios años en pérdidas.
- Google quería un equipo propio de ingeniería de hardware (como en la compra de Motorola en 2011, que vendió a Lenovo en 2014) sin adquirir toda la empresa.
Qué obtuvo HTC
- Dinero para reestructurarse y centrarse en VIVE.
- Una reducción de los costes de smartphones: los ingenieros que pasaron a Google eran alrededor de una quinta parte de la plantilla.
- La continuidad de la fabricación de smartphones (U12+, U19e, Desire), pero ya sin ambiciones en la gama alta.
Qué obtuvo Google
- Un equipo de hardware con experiencia en Taipéi (junto con la oficina de Google en Taiwán, fue la base de la división de hardware Pixel).
- Una licencia sobre la cartera de patentes (HTC posee miles de patentes, incluidas las compradas a S3 Graphics).
- El Pixel 2 XL lo acabó fabricando LG, pero el Pixel 3 y los siguientes ya los diseñó un equipo de antiguos empleados de HTC.
El segundo acuerdo (2024–2025)
En 2024, Google acordó comprar parte del equipo de XR de HTC VIVE por 250 millones de dólares (cierre en enero de 2025) con una licencia no exclusiva sobre la propiedad intelectual de XR. Esto reforzó el trabajo de Google en Android XR (junto con Samsung). HTC declaró que seguirá fabricando cascos VIVE.